Johann Wolfgang Goethe

"Cuán insensato es el hombre que deja transcurrir el tiempo estérilmente."

Monday, March 3, 2014

Y de repente todo se detiene. Vuelvo a sentir de nuevo ese afán en mi cuerpo.
Te acaricio con modestia, descubriendo tu cuerpo, tus formas, tu perfección.
Con las yemas de los dedos dibujo las comisuras de tus labios, carnosos, suaves, sedosos. 
Tus ojos, dos mares cristalinos; tus pestañas arqueadas; tu nariz, tan perfecta. 
Tu pelo alborotado, fino y delicado.
Tu espalda, ancha y fornida; la voy masajeando, poco a poco, con ternura. Me poso en ella, y escucho los latidos de tu corazón; se acelera. 
Te estrecho entre mis brazos y no dices nada; pero nos miramos.
Sobran las palabras; si llegara un huracán, tú y yo nos quedaríamos ahí, quietos, mirándonos, manteniendo el peso y ocultando de alguna manera, el deseo que nos corroe.