Johann Wolfgang Goethe

"Cuán insensato es el hombre que deja transcurrir el tiempo estérilmente."

Thursday, May 22, 2014



Como el contador de una bomba cuando llega a su punto de partida,
Como la ola cuando rompe en la orilla con su fuerza despampanante,
Como el último chispazo de los fuegos artificiales...
Como una olla a presión llegando a su fin.

Y es que hay que saber elegir con QUÉ complicárse la vida, y al parecer elijo bastante mal.
Poner límites a quienes se adentran en territorio protegido, y te pillan desprotegida (por ejemplo).
Aquellos que reclaman tu atención y ponen cara de perrito pachón si no les haces caso.
¿Pero y qué deseo yo?
¿Qué sucede cuando postergas tus deseos y los sucintas a lo que los demás quieren de ti?
Pues que todo explota, y sale por algún lado... y créeme nada bueno sale por ese lado.


Paso número 1:
Toma tus decisiones pensando en ti y solamente en ti.


Paso número 2:
Si tienes miedo, arriesga, porque cuando hayan pasado 20 años tendrás esa espinita clavada que no te dejará vivir a gusto por haberlo al menos intentado.


Paso número 3:
¿Qué haces que aún no has empezado a tomar decisiones?




Hoy no tengo ganas de verte, Y PUNTO.




Una vez dije: "nunca he estado enamorada, ahora lo que me sucede es que quiero mucho a alguien que me da su vida, pero soy incapaz de amarle como él lo hace".


Y de repente... me vino su imagen a la mente y dije: mierda, sí que lo estuve.
Se me quedó tan clavado su recuerdo, y lo mal que asimilé el perderle, que no he encontrado aún a nadie que suscite esa pasión en mí.
Ese aquí y ahora que llamamos en teatro. No hay tiempo, todo tiene que ser rápido y ya, llevarlo al límite.
Eso sólo me ha pasado UNA vez. Y juro que si volviera a cruzármelo por la calle, sería un AQUÍ Y AHORA no te dejo escapar de nuevo.


De las pocas decisiones "locas" que aunque tuviera un final amargo, volvería a tomar. 

Y aquí sigo, complicándome la vida, engullendo lo que no quiero, porque los demás sí quieren y así son más felices.

Que si quiero dedicar las 24 horas que tiene el día a actuar, pues se las dedico. Porque que quieres que te diga, el puto código penal me lo sé de memoria pero realmente, ¿de qué me sirve si cuando apruebo el examen me da exactamente lo mismo?
Estudiar por estudiar, andar porque te lleva la inercia, dejar el coche sin marchas porque no sabes cual poner... 
Me interesa el arte como nada me había interesado antes. Me da la vida que pierdo mientras me consume el derecho con sus imposiciones y sus sentencias más que recriminables.
No me apetece ser la señorita vestida con blazer y tacones negros que va a su trabajo en un mercedes.
Quiero que cada día sea indeterminable, imaginativo, creativo, auténticamente puro teatro. 
Que se me parta el alma en cada ensayo, y que cuando mire a los ojos al otro actor, éstos estén llenos de verdad. 
Que cada pequeño momento vivido me deje una experiencia más que llevar a mi pequeño rincón de emociones. 

Pues... queriendo tanto y haciendo tan poco, no voy a ninguna parte. 
Así que... PASO NÚMERO 4: HACER Y NO SÓLO QUERER.