Johann Wolfgang Goethe

"Cuán insensato es el hombre que deja transcurrir el tiempo estérilmente."

Thursday, June 21, 2012

Hay un momento en tu día en el que dejas que el aire fresco de la terraza balancée tus pestañas,
inspiras profundamente,
desatas todo el engrudo que te va comiendo poco a poco...
y te das cuenta de algo que había pasado desapercibido.
Ese algo es indescriptible, abstracto, pero si algo es certero, es que nada tiene de insignificante.
Todo ha cambiado a tu alrededor, pero tú sigues en el mismo punto de partida.
No has cruzado la línea; sigues ahí, esperando y acechando como una hiena.
Incapaz de someterte a las circunstancias,
creyéndote tus propias mentiras.
Lo que ocurre, es que sigues ahí, y no lo sabías hasta ahora.
Puede que tus sentimientos den vuelcos día tras día,
pensando en los diferentes posibles y probables "amores" de tu "nueva" vida,
la atracción nunca se disuelve pero no has logrado olvidar nada.
Por mucho que haya pasado el tiempo,
tu cabeza vuelve al punto de partida.
Hace falta un segundo para darse cuenta,
y ese segundo ha llegado.
Alguien dijo una vez que nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes.
Yo lo perdí hace ya un tiempo,
y por aquel entonces pensé que se superaría con "otro clavo" como se suele decir.
Ni con todos los clavos del mundo, podría quitar el que tengo clavado.
No sé si ha quedado lo bastante claro.

PD: exijo un final feliz