Johann Wolfgang Goethe

"Cuán insensato es el hombre que deja transcurrir el tiempo estérilmente."

Tuesday, March 27, 2012

Sé el cambio que quieres ver en el mundo

Y cuando mueres: ¿qué se siente?, ¿qué se hace después de ese momento?
Ese preciso instante en el que ya no respiras, en el que dejas de latir, dejas de existir.
No tengo ni la menor idea de qué es lo que ocurre tras la muerte, la inmovilización eterna de tu cuerpo que marchitará y sólo quedarán los huesos que un día juntos formaron una silueta.
Aquella silueta eras tú, y quien sabe si seguirás en otro lugar, si respirarás de nuevo o si podrás volver a pensar.

Piensa -ahora-.

¿Que es la vida?
La vida es ese preciso momento en el que haces lo que te da la gana.
Tienes dos opciones: desperdiciarla o usarla.
Úsala hasta que se consuma.
No mires el tiempo y dejes que transcurra sin más.
O es que aún no te has percatado de que cada segundo cuenta; cada pensamiento es un paso adelante; cada acción te lleva a otro momento, otro lugar.
Piensa, actúa, medita, crece y NUNCA dejes de hacerlo.
Si te sientes débil, estás sintiendo, ahora, cámbialo.
Si quieres que algo cambie, empieza a cambiarlo ya. No será fácil, ni tampoco imposible.
Sólo cuando te das cuenta de quién eres, de tu potencial, de tus posibilidades y sobre todo de lo que quieres, estarás viviendo. Hasta entonces, en mi opinión estás muerto.
Deja de mirarte al espejo y pensar que no eres lo suficientemente inteligente, lo suficientemente bello(a), lo suficientemente delgado(a), lo suficientemente fuerte...
Nada es suficiente si no crees que lo es. Basta con que tú lo creas para que así sea.
Y es que hace un tiempo, me miraba al espejo y pensaba que mi vida no tenía ningún objetivo preciso, y que transcurría mi tiempo estérilmente; días vacíos, de lecturas incesables, conversaciones infinitas y amores defectuosos. Ninguna motivación para estudiar, ninguna motivación para ser responsable y hacer todo lo que la sociedad dice que es "lo más saludable": come sano, haz deporte, no fumes, no bebas, conduce tranquilo y con precaución, usa el preservativo, duerme ocho horas diarias...
Al final, lo más saludable, es tener la conciencia tranquila y la mente abierta.
Como esponja en el mar, absorbe toda la sal que se te ofrece; ese abanico infinito de oportunidades que deberás escoger, está ahí mismo. Únicamente tienes que decidir, sopesando, qué es lo que deseas, qué es lo que te hará vivir, y por supuesto, qué es lo que hará cambiar tu mundo a mejor.
Valora todo lo que tienes ahora, y valora a la vez tu esfuerzo constante y diario.
Si tropiezas reiteradas veces, no te preocupes, para eso estás viviendo.
Si no encuentras tu lugar, encuéntrate primero a tí mismo.
Sé fiel a tus instintos, a tu razón y a tus sentimientos.
Nunca dejes que nadie te diga cómo eres ni lo que puedes o no puedes hacer.
No te juzgues por los errores, asúmelos.
¿Quieres pasarte la vida pensando en lo que debes de hacer, o en lo que quieres vivir?
Pues si ya tienes una idea de cómo quieres vivir este momento, empieza a construir el monumento de tu vida.

Porque cuando mueres, si no has cambiado absolutamente nada de tu alrededor, significa que no has vivido absolutamente nada.

Si puedes soñarlo puedes hacerlo.