Johann Wolfgang Goethe

"Cuán insensato es el hombre que deja transcurrir el tiempo estérilmente."

Saturday, June 11, 2011

Y una vez más, ella, como siempre, se encontraba tumbada boca arriba, las manos entrelazadas bajo su cabeza, y mirando al techo sin mirar.
Pensando, sin pensar...
Haciendo un laberinto de sus qué haceres, y destrozando trocito a trocito cada hora de sueño que le pertenecía.
Pero era inevitable
Una vez llegaba la hora de irse al mundo de los sueños, su mente era un muro demasiado grueso para dejarle partir tan rápido.
Noche tras noche, 
una lucha se desataba entre su mente y su sueño,
pero... ¿y eso que dicen de que los sueños son lo mejor del mundo?
Así que se lo pensó dos veces antes de caer.
"Sueña", se dijo a ella misma, "Sueña y haz como que todo lo que recae sobre ti son gotas de agua que secan sin que tú te ocupes de ellas".
Mañana, pasado, en cualquier momento, esas gotas secan, pero esta noche no, esta noche es tuya.



Respirando hondo, dejándose llevar por las tentaciones más deseadas,
ella cobró vida en su sueño.