Johann Wolfgang Goethe

"Cuán insensato es el hombre que deja transcurrir el tiempo estérilmente."

Monday, January 3, 2011

Aprendiendo a querer

Siempre intentando ser amada, la dulce niña de ojos marrones y sonrisa pícara, se dio cuenta de que la vida no es ningún cuento de hadas. 
Siempre contenta, con ojeras en su cara, saltando y gritando por la calle, sin vergüenza alguna.
Enamora sin querer, a todos aquellos que la ven especial. 
Sin embargo, ella piensa que sólo hace lo que su locura le pide.
 Locura adolescente, puede ser, pero le hace feliz.
Ella nunca imaginó que sus sueños de ser amada se hiciesen realidad, y que éstos le devorasen poco a poco.
Ahora se ve envuelta en un pañuelo de gente que la reclama, y se siente culpable por no poder querer a todo el mundo por igual. 
Crea sufrimiento sin querer.
A veces se acuerda de aquellos meses de su vida en los que sola, en su cama, lloraba porque nadie la quería excepto su familia. Ella misma se encerraba del mundo y ahora que ha vuelto, el mundo se la está comiendo.
Madura pequeña, y aprende que no es fácil satisfacer a la gente, porque sin mala intención el daño también se hace.